Resumen del libro El gen: Una historia personal por Siddhartha Mukherjee (The Gene An Intimate History, 2016)

Resumen del libro El gen: Una historia personal por Siddhartha Mukherjee (The Gene An Intimate History, 2016)

Resumen corto/Sinópsis: El Gen nos ofrece una breve historia de la genética. Desde los comienzos del campo hasta sus aplicaciones modernas para diagnosticar enfermedades, impulsar industrias o crear alimento resistentes a enfermedades, y en un futuro curarlas.

¿Quién es Siddhartha Mukherjee?

Siddhartha Mukherjee es médico, genetista, investigador, biólogo de células madre y especialista en cáncer. Es autor de El emperador de todos los males: Una biografía del cáncer, ganador del premio Guardian First Book Award y el premio Pulitzer 2011 de no ficción general.

Los comienzos del campo de la genética 

La historia del gen comienza en 1864 con el botánico austríaco Gregor Johann Mendel. Como parte de un experimento en la cría de guisantes, Mendel notó que las plantas parentales transmitían rasgos específicos a la siguiente generación de plantas de guisantes.

Una planta alta, cuando se cruza con una planta enana, produciría una descendencia alta, no una descendencia mediana. En las plantas de guisantes, la altura es un rasgo dominante, lo que significa que anula el rasgo del enanismo.

 Lo que Mendel había descubierto es que la información hereditaria, el rasgo de la estatura, por ejemplo, se transmite de generación en generación en unidades indivisibles.

Al identificar estas unidades indivisibles, Mendel había desvelado el gen. Algunos años más tarde, el botánico holandés Hugo De Vries revivió el trabajo anterior de Mendel y pudo fusionar sus ideas sobre genética con la teoría de la evolución de Charles Darwin.

El trabajo de Mendel complementó perfectamente la teoría de Darwin. Si una especie evolucionara como sugirió Darwin, tendría sentido que un ammal transfiriera rasgos físicos a su descendencia a través de genes o mensajeros que contenían información genética.

De Vries impulsó las teorías de Mendel más allá, explicando por qué las diferencias genéticas, variantes o mutantes.

El trabajo de estos tres científicos se combinó para formar una imagen completa de la evolución de las especies. La naturaleza produce variaciones aleatorias en los rasgos que luego se transmiten a la descendencia y se seleccionan naturalmente con el tiempo a medida que algunos descendientes sobreviven.

El descubrimiento del ADN

Ahora, los investigadores sabían que existían los genes, pero no sabían qué aspecto tenía un gen ni cómo funcionaba a nivel biológico. En la década de 1940, los bioquímicos comenzaron a examinar el funcionamiento de las células. 

En el núcleo de la célula, descubrieron ciertas moléculas: el ADN (ácido desoxirribonucleico) y su pariente cercano, el ARN (ácido ribonucleico). Estas moléculas se agruparon como ácidos nucleicos, ya que se encontraron en el núcleo de la célula.

Ambos ácidos constan de cuatro componentes, conocidos como bases. Las bases del ADN incluyen adenina, citosina , guanina y timina. Las bases del ARN son idénticas, excepto que en lugar de timina, el ARN tiene uracilo

Con el descubrimiento del ADN, los científicos finalmente habían encontrado los componentes básicos de los genes. Los rasgos que Mendel había observado hace mucho tiempo viven en las cadenas de ADN de un organismo. 

En muchos casos, son varios genes los que trabajan juntos para expresar un rasgo en un organismo. Los rasgos observables, como la altura, no son el resultado de la expresión de un solo gen, sino de muchos genes que trabajan juntos.

Sin embargo, no podemos conectar automáticamente la expresión genética con rasgos visibles, como el tamaño y la forma de la nariz de una persona, ya que los factores externos también pueden influir en estos rasgos.

Los efectos de los genes

El cuerpo está formado por diferentes tipos de células que cumplen funciones específicas. Esta división de las funciones se consigue gracias a que cada célula tiene ciertas regiones de ADN activadas, mientras que desactiva o reduce, o incluso aumenta, la de otras. El resultado es que aunque todas tienen el mismo material genético, excepto las sexuales, pueden realizar funciones muy diferentes.

Cada organismo comienza su vida como una sola célula que contiene todo su código genético. Cuando la primera celda comienza a dividirse; El ADN le dice a cada nueva célula qué papel debe desempeñar en la construcción del nuevo organismo. Este proceso continúa a medida que las células se dividen, asumiendo nuevas funciones.

Un embrión evoluciona en tres etapas. Primero, se define el eje principal del embrión, o su «cabeza» y «cola». Luego, genes específicos llamados genes cartógrafos se activan para cultivar partes del cuerpo, de izquierda a derecha y de adelante hacia atrás. 

Finalmente, los genes específicos se activan o desactivan para formar órganos u otros elementos específicos exclusivos de la especie en particular. Además de decirle a las células en qué deben convertirse en un organismo en desarrollo, el ADN indica a las células cuándo asumir sus funciones.

En la década de 1970, los biólogos de la Universidad de Cambridge decidieron mapear cada célula de una lombriz de tierra macho, 1.031 en total. El equipo descubrió que podían predecir qué papel desempeñaría una célula e incluso cuándo lo haría. Descubrieron, por ejemplo, que una célula en particular se dividía una vez cada 12 horas y que 60 horas después, la célula se trasladaba al sistema nervioso del gusano.

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