Resumen del libro Quema Los descubrimientos revolucionarios sobre el metabolismo, el peso y la salud (Para Estar Bien) por Herman Pontzer (Burn, 2021)

Resumen del libro Quema Los descubrimientos revolucionarios sobre el metabolismo, el peso y la salud (Para Estar Bien) por Herman Pontzer (Burn, 2021)

Resumen corto: Quema Los descubrimientos revolucionario sobre el metabolismo, el peso y la salud (2021) nos explica la ciencia del metabolismo y como nuestro cuerpo consigue energía y la usa.

¬ŅQui√©n es Herman Pontzer?

Herman Pontzer es profesor asociado de antropología evolutiva en la Universidad de Duke y profesor asociado de investigación de salud global en el Duke Global Health Institute.

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El cuerpo humano contiene alrededor de 37 billones de células

Cada una es como una peque√Īa f√°brica, ocupada produciendo todas las cosas que nos mantienen vivos, desde enzimas hasta neurotransmisores y hormonas.

Las calorías que consumimos proporcionan la energía que alimenta este trabajo. Al día, nuestras células queman suficiente energía para llevar a ebullición casi 32 litros de agua helada.

La energía, es la moneda de la vida. Pero el sistema que regula el consumo de energía, el metabolismo, a menudo se malinterpreta. El objetivo de este resumen es aclarar nuestra comprensión del organismo.

En 1859, el científico francés Louis Pasteur hizo un caldo revolucionario. Pasteur se dio cuenta de que hervir mataba cualquier germen que pudiera haber en el líquido. Y segundo, descubrió que mantenerlo en un frasco hermético evitaba que ingresaran. Este sistema de dos pasos reduce la probabilidad de que algo se estropee, proceso causado por las bacterias que entran. Este proceso es lo que conocemos como pasteurización.

Sin embargo, el experimento no fue un triunfo pr√°ctico. Fue el √ļltimo clavo en el ata√ļd de una teor√≠a tan antigua como Arist√≥teles, una teor√≠a conocida como generaci√≥n espont√°nea.

La generaci√≥n espont√°nea naci√≥ para explicar fen√≥menos como la aparici√≥n repentina de gusanos en la carne podrida. ¬ŅDe d√≥nde vienen estos gusanos? Antes de la invenci√≥n de los microscopios potentes, era dif√≠cil responder a esa pregunta. Desde la antig√ľedad hasta la Edad Media y mucho m√°s all√°, la gente argument√≥ que ven√≠an de la nada, es decir, que se generaban a partir de objetos inanimados como la carne.

Un siglo de investigaci√≥n sobre el metabolismo ha demostrado que la realidad es a√ļn m√°s extra√Īa. Hoy sabemos que los gusanos no emergen de material inerte. 

Tanto las moscas,las encargadas de poner los gusanos, como los humanos somos m√°quinas que usan todos los alimentos que consumimos para crear nuevas sustancias y estructuras que nos permitan vivir. 

El cuerpo est√° formado por miles de mol√©culas diferentes que interact√ļan. Estos incluyen enzimas, hormonas, neurotransmisores, ADN y m√°s. Antes de que puedan ponerse en uso, deben convertirse en compuestos que podamos aprovechar. Este es el trabajo de las c√©lulas. 

En física, el trabajo es un término técnico

Y, dado que el trabajo y la energía se miden usando las mismas unidades, podemos usarlos indistintamente. En otras palabras, el trabajo es una forma de energía.

La energ√≠a consumida es igual al trabajo realizado + el calor ganado. La energ√≠a se puede almacenar en cosas que tienen el potencial de funcionar o generar calor. La gasolina es un buen ejemplo, de una forma de almacenar energ√≠a. 

A nivel molecular, los enlaces que mantienen unidas las mol√©culas almacenan energ√≠a qu√≠mica. Esta energ√≠a se puede convertir, en parte, usando distintos procesos. Al romper los enlaces qu√≠micos de mol√©culas como la glucosa, la mol√©cula se convierte en otra forma que tiene menos enlaces, que a cambio se usan para formar otros compuestos. Normalmente suele resultar en la formaci√≥n de un compuesto llamado ATP, tambien conocido como la moneda de cambio de la c√©lula. 

Si la energ√≠a y el trabajo son intercambiables, el trabajo que hacen nuestras c√©lulas y la energ√≠a que consumen son dos formas de medir lo mismo, entonces “Metabolismo” es otra forma de decir “gasto energ√©tico”.

¬ŅC√≥mo medimos el gasto energ√©tico?

Una forma de hacerlo es estudiar la producción de dióxido de carbono.

Ya sea carbón o carbohidratos, la quema de combustible crea un subproducto: el dióxido de carbono. Cuando el cuerpo quema energía, emite CO2. Eso es en gran parte lo que exhalamos cuando respiramos. Saber cómo se produce el CO2 en el cuerpo y nos da una medida aproximada de la cantidad de energía que quema.

Una forma de rastrear el CO2 es colocar al sujeto en una cámara metabólica, una habitación sellada con sensores que analizan los niveles de oxígeno y CO2. Este entorno controlado produce resultados precisos, pero lo que queremos saber es cómo se gasta la energía en el mundo real.

En la década de 1950, Nathan Lifson, fisiólogo de la Universidad de Minnesota, descubrió un método discreto para rastrear la producción de CO2 en las personas que realizaban sus actividades diarias.

Lifson comenzó con la observación de que el cuerpo humano, que es 65 por ciento de agua, es básicamente una gran piscina. Hay una entrada y una salida. Los átomos de hidrógeno y oxígeno ingresan al cuerpo a través de la comida y la bebida, y salen como orina, heces, sudor y vapor en nuestro aliento.

Los átomos de hidrógeno salen como agua, pero los átomos de oxígeno tienen una segunda forma de salir del cuerpo. Cuando se metabolizan las moléculas de carbono, se forma CO2 . El átomo de oxígeno en esta nueva molécula de CO2 se toma del agua del cuerpo. Este átomo es luego expulsado en el CO2 que exhalamos.

Lifson se dio cuenta de que el seguimiento de la tasa de átomos de hidrógeno y oxígeno que abandonaban el cuerpo le permitía calcular la tasa de producción de CO2, que a su vez le indicó cómo se había quemado la energía.

Rastrear estos √°tomos requiere una qu√≠mica compleja, pero la idea b√°sica es “etiquetarlos”. Para hacer esto, introducimos en el cuerpo is√≥topos de hidr√≥geno y ox√≠geno, que son formas m√°s pesadas de hidr√≥geno y ox√≠geno, y que no se suelen encontrar en los alimentos. Luego, cuando los is√≥topos abandonan el cuerpo, los contamos analizando muestras de orina.

Si el 10 por ciento de los átomos de hidrógeno en el cuerpo de un sujeto eran deuterio, el isótopo de hidrógeno, el lunes, pero el porcentaje baja el miércoles, está claro que ha sido reemplazado. Estas medidas nos permiten calcular la tasa a la que se perdieron los átomos de hidrógeno y oxígeno, lo que nos da la tasa de producción de CO2. Que, a su vez, es un índice de la cantidad de energía, es decir, cuántas calorías, ha quemado el cuerpo.

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