Resumen del libro Piensa como un Freak por Steven Levitt y Stephen J. Dubner (Think like a Freak)

Resumen del libro Piensa como un Freak por Steven Levitt y Stephen J. Dubner (Think like a Freak)

Resumen corto: Think Like a Freak The Authors of Freakonomics Offer to Retrain Your Brain o en español Piensa como un Freak Los Autores de Freakonomics se Ofrecen a Re-entrenar tu Cerebro nos enseña como salir de la trampa del sentido común y como aprender a hacer buenas preguntas, entender los datos y sacar nuestras propias conclusiones. Por Steven Levitt y Stephen Dubner

3 de las ideas principales del libro

  • Si queremos tener razón debemos aceptar que nuestras opiniones no sean populares
  • La creatividad nace de la observación y la comprensión
  • La trampa del sentido común 

La trampa del sentido común 

Solemos pensar que nuestra capacidad de tomar decisiones es altamente independiente y que podemos decidir sin que nos afecte lo que nos dicen los demás. Pero la realidad no podría estar más lejos de esto. 

Un ejemplo de esta realidad y el efecto de los grupos y la sociedad sobre nuestra forma de pensar es el experimento que realizó Robert Cialdini, autor de Influencia, en el que buscaba entender qué factor sería el que ayudaría a hacernos más conscientes del medio ambiente.

Para ello empezó por preguntar a un grupo de personas que factor es el que haría que fuese más probable que reciclasen. La principal respuesta fue que por el medio ambiente, y en penúltimo lugar el dinero y último que lo hiciesen los vecinos.

Para ver hasta qué punto esto era cierto, Cialdini colocó poster que tenían palabras relacionadas con cada una de las razones propuestas y probó a ver si había alguna diferencia significativa al poner los posters

El resultado fue, sorprendentemente, que lo que tuvo más efecto fue simplemente decir que los vecinos reciclaban, ninguna de las otras razones tuvo efecto, ni el dinero ni ayudar al medio ambiente.

Este pequeño ejemplo nos demuestra lo importante que es el efecto de grupo sobre nuestra capacidad de decidir y nos demuestra porque tenemos que tener tanto cuidado con el sentido común, ya que nos puede nublar el juicio.

Y aunque la presión social tuvo su utilidad en nuestra época como animales de la sabana, hoy en día ya no es tan útil.

Si queremos tener razón debemos aceptar que nuestras opiniones no sean populares

Nuestro deseo de ser parte del grupo no viene de 2 áreas:

Nuestra infancia

La escuela y nuestros padres nos enseñan desde pequeños lo importante que es escuchar a los demás y entender lo que nos dicen, y nos entrenan desde pequeños para seguir órdenes y aceptar lo que se nos enseña. 

Nuestra especie/cultura

Esto viene de los principio de nuestra especie, ya que en lo primeros años del Homo Sapiens equivocarse podía significar muchas veces acabar muerto de forma que como especie le empezamos a dar cada vez más importancia a ser capaces de aprender de los demás y evitar cometer errores, ya que un error podría significar la muerte.

Pero hoy en día esto ya no es cierto. Equivocarnos ya no tiene porqué significar la muerte, y vivimos en un mundo en el que la cantidad de información es abrumadora y muchas personas simplemente optan por elegir la opinión que les resulta más familiar sin tener en cuenta que lo que controla que vemos no es la veracidad, sino el marketing

Esto junto al hecho de que muchas personas viven memorizando información en lugar de entenderla o lleva a que estemos rodeados de información que muchas veces no solo es falsa sino que nos puede perjudicar.

Un gran ejemplo es como se pensaba que los carbohidratos deben ser la base de la alimentación, pero hoy en día cada vez nos relacionamos más con enfermedades como la obesidad y la diabetes.

Vivimos en un mundo en el que no todo lo que parece cierto lo es, y si queremos mejorar nuestra toma de decisiones y tener alguna posibilidad de lograr lo que nos planteamos debemos aceptar que no tenemos las respuestas, aprender a crear hipótesis y usar el mundo como nuestro laboratorio para entender que es cierto y que no.

La creatividad nace de la observación y la comprensión

Ahora que sabemos que no todo lo que creemos es cierto, y que seguramente gran parte de lo que nos digan las personas que conocemos no tiene porque ser verdad, el próximo punto en el que debemos pensar es cómo podemos mejorar nuestro criterio y empezar a entender que es cierto y que no.

Según Tim Urban, creador del blog Wait But Why, la mejor forma de aprender a entender el mundo, y empezar a pensar como Elon Musk, es que busquemos la esencia de todo lo que queramos entender.

Según él, las personas se diferencian entre Chefs y Cocineros:

Cocineros

Son las personas que simplemente siguen recetas. Pueden cocinar grandes platos, pero no son capaces de crearlos por su cuenta, siempre sigue las instrucciones de otra persona y por lo tanto no tienen una comprensión real de la química de los ingredientes  cómo se relacionan entre ellos.

Chefs

Son personas que no solo se dedican a seguir recetas sino que prueban nuevas recetas completamente nuevas que crean por su cuenta. Crean hipótesis de como creen que funciona el mundo y prueban a hacer platos basados en estas hipótesis para ver si tienen razón

Su proceso se basa en hacerse preguntas constantemente de porque funciona algo, y observar qué pasa cuando prueban sus ideas. Son capaces de ser creativos porque entienden y observan el mundo

Gracias a esto, aunque se equivocan mucho más, también tienen mayor probabilidad de entender cómo funciona realmente la cocina y de crear combinaciones de platos completamente nuevas. Los chefs entienden la esencia del proceso de cocinar.

Solemos pensar que la creatividad nace de nuestras mentes, pero personalmente creo que la creatividad nace de acercar nuestra comprensión del mundo a la realidad. Es decir, ser creativo en realidad simplemente es entender el mundo mejor y por lo tanto crear soluciones que funcionen

Decimos que alguien es creativo cuando produce algo nuevo, pero en realidad solo le consideramos creativo si hace algo que tenga en cuenta como funciona el mundo y nuestra mente y hace que lo consideremos como atractivo.

Una obra de arte es atractiva no por lo que es en sí, sino porque es capaz de adaptarse al contexto del mundo en el momento y hacernos pensar que es suficientemente atractiva.

No hace falta nacer creativo, se puede aprender a ser creativo a base de ir apilando pequeños bloques poco a poco.

Nuestras Categorias de Resumenes

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.