Resumen del libro Grandes Estrategias por John Lewis Gaddis

Resumen del libro Grandes Estrategias por John Lewis Gaddis

Rese√Īa/Sin√≥psis: Grandes Estrategias(2018) estudia situaciones de toda la historia, incluida la antigua Roma y la Guerra Fr√≠a, para examinar las caracter√≠sticas comunes de los mejores l√≠deres del mundo. El autor ganador del premio Pulitzer, John Lewis Gaddis, tambi√©n analiza los errores comunes cometidos a lo largo de los a√Īos que han puesto de rodillas incluso a los l√≠deres m√°s poderosos.¬†

¬ŅQui√©n es John Lewis Gaddis?

John Lewis Gaddis es profesor de historia en la Universidad de Yale, donde imparte un curso sobre historia militar y naval durante m√°s de 15 a√Īos. Tambi√©n es autor de los libros The Cold War: A New History (2005) y George F. Kennan: An American Life (2011), por los que gan√≥ un premio Pulitzer.

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Los erizos y los zorros, los dos tipos de líderes

El legendario profesor de Oxford y presidente de Wolfson College, Isaiah Berlin, una vez clasific√≥ a los escritores diciendo que “el zorro sabe muchas cosas, pero el erizo sabe una gran cosa”. Berl√≠n estaba comparando dos tipos de persona  los erizos, que eran personas con una visi√≥n del mundo consistente en una idea central en torno a la cual se relaciona todo lo dem√°s, y los zorros, que prestaban atenci√≥n a los peque√Īos detalles y ve√≠an el mundo como un lugar complejo. con una variedad de aspectos diferentes, incluso contradictorios.

Plat√≥n y Dostoievski, por ejemplo, con su devoci√≥n a una √ļnica filosof√≠a central en la vida, son erizos, mientras que Shakespeare y Jayce, que ve√≠an la vida lejos del blanco y el negro, eran zorros. 

Consideremos la historia de dos l√≠deres con dos disposiciones diferentes: el rey Jerjes de Persia, que era un erizo, y su consejero Artabano, un zorro. En el 480 aC, estos dos estaban considerando una posible invasi√≥n de Grecia. 

Siendo un zorro, Artabanus fue cauteloso y vio muchas trampas potenciales, y desaconsej√≥ la invasi√≥n y trat√≥ de advertir a Xerxes que el viaje era  largo y que seguramente se quedar√≠an sin comida y estar√≠an  exhaustos para luchar contra los poderosos soldados griegos. 

Siendo un erizo, Jerjes fue decidido y audaz en su toma de decisiones. En su opini√≥n, nada arriesgado significaba nada ganado, por lo que ignor√≥ las preocupaciones de Artabano e invadi√≥. Artabano demostr√≥ tener raz√≥n, ya que los persas estaban  exhaustos cuando se enfrentaron al ej√©rcito griego. 

Artabano puede haber tenido raz√≥n en esta ocasi√≥n, pero un l√≠der debe tener cuidado con su enfoque. Hay momentos en que un l√≠der necesita tomar decisiones , y cuando los l√≠deres siempre son como Artabano, es posible que nunca hagan un movimiento. Por lo tanto, el l√≠der ideal es en parte erizo y en parte zorro: puede evaluar todos los √°ngulos diferentes sin dejar de tomar medidas determinadas. 

Sin importar la situacion parar un poco siempre te ayudar√° a tomar mejores decisiones

Todos sabemos lo importante que es la calma a la hora de tomar decisiones, sobre todo cuando estas son respecto a situaciones que pueden decidir el rumbo de nuestra vida. Decidir sin tener un momento para parar puede hacer que nuestro campo de visión se vuelve más estrecho y que sea mucho más probable que se nos pasen factores que de otra forma no habíamos obviado, y es por eso que se hace especialmente importante respirar y pensar antes de decidir

Un ejemplo de esta situación es el de John F. Kennedy, que en 1962 se vio forzado a decidir si empezar una guerra nuclear cuando se percataron de que la Unión Soviética estaba construyendo misiles por la zona de Cuba.

La amenaza de bases nucleares cerca de su territorio hizo que los generales entrarán en pánico y buscarán atacar, y en esta situación en la que cada minuto contaba Kennedy decidió tomarse un tiempo para pensar y entender mejor la situación

Durante las horas después de recibir la información el presidente se dedicó a tomar apuntes sobre la situación, nadar y descansar en el jardín mientras le daba la oportunidad a su cerebro de procesar la situación y pensar en cómo reducir los riesgos.

El resultado de esta sesi√≥n de meditaci√≥n fue un bloqueo de cuba que permiti√≥ dar tiempo a su oponente Nikita Kruschev para pensar y que se diese cuenta de que un conflicto nuclear √ļnicamente acabar√≠a perjudicando a ambos bandos. De esta forma se consigui√≥ evitar una batalla nuclear y poner fin a la crisis de los misiles en Cuba.

Si el Kennedy tuvo la oportunidad de parar para pensar en ante el posible comienzo de un conflicto con bombas nucleares, seguramente nosotros también podamos tomarnos un tiempo para pensar.

Así que aprovechemos las ventajas que vienen con tener tiempo e intentemos reducir la probabilidad de tomar malas decisiones.

Si sabemos cómo jugar nuestras cartas podemos triunfar

A lo largo de la historia ha habido l√≠deres hambrientos de poder que se han dejado llevar por sus grandes ambiciones. Pero tambi√©n hemos visto l√≠deres con poco poder pero inteligentes que lograron realizar sus ambiciones a pesar de sus defectos. 

Al hacer una evaluaci√≥n realista de las habilidades que tienen, un gran l√≠der puede idear un plan que utilice esas habilidades para alcanzar la meta deseada. Un gran ejemplo es Octavio, m√°s tarde conocido como Augusto, sobrino nieto de Julio C√©sar y heredero de su legado y t√≠tulos. 

A pesar de su juventud, Octavio era lo suficientemente sabio como para saber que su limitada experiencia militar significaba que no iba a ganar poder como un heroico general del ej√©rcito como su t√≠o abuelo C√©sar: en cambio, se gan√≥ al ej√©rcito de Roma pagando bonos a sus leales tropas. 

Octavio tuvo que enfrentarse a otros aspirantes populares al trono, como Marco Antonio, la mano derecha de Julio Cesar, que ten√≠a mucha m√°s experiencia pol√≠tica y militar que √©l. Octavio les permiti√≥ dividir el imperio y tomar las √°reas m√°s deseables mientras aceptaba compartir el papel de liderazgo: sab√≠a que ser uno de los tres gobernantes era mejor que nada.  

Esta posici√≥n como co-l√≠der era el lugar perfecto para que Octavio conspirara y ganara su poder gradualmente al continuar usando su inteligencia. Manteni√©ndose concentrado y prestando atenci√≥n a los obst√°culos, se convirti√≥ en el primer emperador de Roma, bajo el nombre de Augusto. 

Pero con un gran poder viene la amenaza de que todo se nos suba a la cabeza, algo que ha llevado a muchas ca√≠das.  Los grandes l√≠deres evitan hacer la guerra como una forma de ganar poder y gloria. Como dijo el te√≥rico militar Carl von Clausewitz, la guerra es “un acto de fuerza para obligar a nuestro enemigo a cumplir con nuestra voluntad”. 

Esa deber√≠a ser su √ļnica justificaci√≥n, no deber√≠a usarse como una toma de poder, que es lo que condujo a la desaparici√≥n de Napole√≥n. En 1812, tras los intentos fallidos de convencer al zar ruso de crear una alianza y dividir Europa en dos imperios, Napole√≥n quiso ense√Īarle al zar ruso qui√©n manda, invadiendo Rusia. 

Pero no sali√≥ como esperaba. Persigui√≥ al ej√©rcito ruso hasta Mosc√ļ, solo para encontrar la ciudad desierta y desprovista de suministros. Con la escarcha ya cerr√°ndose al respecto, no ten√≠a sentido ocupar una ciudad vac√≠a con tropas exhaustas y hambrientas. Napole√≥n tuvo que reducir sus p√©rdidas y retirarse, pero el largo y mortalmente fr√≠o viaje a casa cost√≥ miles de vidas. 

Como dice el autor, “El sentido com√ļn es como el ox√≠geno: cuanto m√°s subimos, m√°s delgado se vuelve”. Las victorias anteriores de Napole√≥n se le hab√≠an subido a la cabeza, y en poco tiempo le costar√≠a su imperio.

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