Resumen del libro El juego infinito ¿Sabes a qué estás jugando? por Simon Sinek The Infinite Game 2020

Resumen del libro El juego infinito ¿Sabes a qué estás jugando? por Simon Sinek The Infinite Game 2020

Resumen corto/Sinópsis: The Infinite Game/El Juego Infinito (2019) es manual para que los líderes empresariales construyan empresas que durarán generaciones. Los precios de las acciones se tienen en cuenta para determinar el rendimiento de una empresa. En los medios, un desfile interminable de analistas de Wall Street le dice a la gente cuándo comprar y cuándo vender. Pero la fortaleza de una empresa está determinada por algo más que el precio de sus acciones en un día determinado. Si un director ejecutivo solo se preocupa por el precio de las acciones y por hacer felices a los accionistas, está optando por pan para hoy y hambre para mañana. Nuestro trabajo como líderes es tener en cuenta todo el contexto y la visión a largo plazo de la empresa. 

Este libro identifica las numerosas trampas en las que caen los líderes en su búsqueda de ganancias a corto plazo y demuestra cómo pueden reenfocarse en prácticas que conducen a la fortaleza, la estabilidad y el aumento de los ingresos. 

¿Quién es Simon Sinek?

Simon Sinek es un emprendedor y speaker conocido por su gran focus en el liderazgo y cómo aprender a liderar para que las organizaciones sean lugares que llenan a sus empleados y crean ganancias.

Simon, un etnógrafo cuyo trabajo se centra en las personas y organizaciones que tienen el impacto más grande y duradero en el mundo. A lo largo de los años, ha descubierto algunos patrones en la forma en que las personas piensan, actúan y se comunican, así como en los entornos en los que funcionan mejor. Ha dedicado su vida a compartir sus ideas para inspirar a otros líderes y organizaciones a actuar.

Autor de varios New York Times Best Sellers, entre ellos «Los Líderes Comen al Final«, “Empieza con el porqué cómo los grandes“ y “Encuentra tu Porqué”

  • Los lideres comen al final es un libro que nos enseña de dónde viene la necesidad de que existan líderes, cuales son las consecuencias del mal liderazgo y cómo convertirse en un gran líder. Por Simon Sinek
  • Empieza con el porqué. Simon Sinek siempre ha dicho que su misión es ayudar a otros a hacer un trabajo que inspire y en su libro Empieza con el porqué usa ejemplos reales para explicar cómo comunican para que cualquiera pueda aplicarlo y ser capaz de inspirar a otros.
  • Encuentra Tu Porqué es una guía práctica para descubrir nuestra misión en la vida, descubrir cómo podemos vivirla a diario y compartirla con el mundo

Colección de Los mejores libros de Productividad y Aprendizaje

¿Qué es un juego finito y uno infinito según Simon Sinek?

Cuando practicamos deportes, debemos seguir ciertas reglas. Algunas de las reglas importantes son que todos los que juegan el juego acuerdan cuándo comienza y termina el juego, cómo conseguir puntos y que la cantidad de puntos al final determina quién gana. 

Esto se conoce como un juego finito. Pero a diferencia de la creencia popular, los negocios no son un juego finito. No hay inicio ni final. Y, aunque todas las empresas deben seguir ciertas reglas legales, lo que hagan los jugadores dentro de esas reglas depende  de ellos.  

El mundo de los negocios es un Juego Infinito. No hay un límite de tiempo establecido ni un método acordado para llevar la puntuación. Debido a que no hay forma de ganar, el objetivo de un juego infinito es permanecer en el juego el mayor tiempo posible. 

Por eso, las ganancias y los ingresos no son los únicos indicadores de la fortaleza de una empresa, y de hecho, ver los ingresos y las ganancias como los únicos determinantes del éxito puede ser perjudicial. Las ganancias de hoy no tendrán sentido si no estamos preparados para lidiar los desafíos del mañana.  

Nuestro trabajo como líderes es construir algo no con la intención de “ganar”, sino que perdure para las generaciones futuras. Cuando nuestro plan de negocios se enfoca en objetivos a corto plazo, como calcular las ganancias potenciales para el próximo informe trimestral, corremos el riesgo de desarrollar visión de túnel, también conocido como sesgo cortoplacista, que ignora lo que es importante, como ser innovador y crear el producto o servicio que la gente quiere. 

A la larga, estos son mucho más importantes que ganar participación de mercado o distribuir fondos a nuestros accionistas. Consideremos el principio original de Microsoft: “empoderar a todas las personas y todas las organizaciones del planeta para lograr el éxito”, como lo expresó Bill Gates. Esto cae dentro de lo que Sinek llama mentalidad infinita. Sin embargo, bajo el liderazgo finito del ex CEO Steve Ballmer a principios de la década de 2000 Microsoft se obsesionó con vencer a Apple y ganar participación de mercado, en detrimento de su reputación. 

Microsoft persiguió a Apple con dispositivos como el Zune, que fue diseñado para competir en el mercado creado por el IPod. Como resultado, la compañía se volvió menos conocida por sus innovaciones y productos, mientras que Apple se hizo conocida por ser pionera en nuevos mercados.

¿Cómo podemos jugar el “Juego Infinito”?

Victorinox, el fabricante de la navaja suiza, es un buen ejemplo de cómo convertir nuestro negocio en uno para el Juego Infinito. La navaja suiza fue una herramienta multipropósito popular durante mucho tiempo, pero después de los eventos de 9/11, se prohibió en el equipaje de mano de las aerolíneas y las ventas se desplomaron. Antes del 11 de septiembre, las navajas suizas de Victorinox representaban un gran porcentaje de las ventas, pero como explicó el CEO Carl Elsener, cualquier negocio duradero tendrá altibajos. 

Victorinox se aventuró en nuevos mercados, como fragancias, artículos de viaje y relojes. Ahora es una empresa mucho más poderosa que antes, y su diversificación la convierte en una empresa mucho más resistente a los cisnes negros. Según el autor, la mentalidad infinita se compone de cinco prácticas esenciales. 

  • Promover una Causa Justa. 
  • Crear equipos de confianza. 
  • Entender a nuestros principales competidores. 
  • Ser flexibles. 
  • Tener el coraje necesario para liderar

Comencemos con quizás la práctica más importante, tener una causa justa. Una causa justa, al igual que la visión original de Bill Gates para Microsoft, es inspiradora porque conduce hacia un futuro mejor y permite que nuestros empleados sepan en qué están trabajando. 

Una buena Causa Justa es inclusiva, audaz y un poco idealista, y representa los beneficios que nuestra empresa busca brindar. Otra característica importante es su resiliencia y capacidad para soportar cambios futuros. 

Muchas empresas tienen declaraciones de misión que simplemente apuntan a ser las más grandes o las mejores en algo. Esto puede llevar a una visión de túnel, como lo experimentó el fabricante de dispositivos GPS Garmin. “Seremos el líder mundial en todos los mercados en los que servimos, y nuestros productos serán buscados por su atractivo diseño, calidad superior”, afirma la misión de Garmin. 

Este es el tipo de misión estándar y genérica que tienen muchas empresas. Su objetivo principal es convertirse en una corporación masiva, y cualquier mención de beneficios para el cliente se presenta como un extra. Sus ventas empezaron a caer en picado en 2007, como resultado de olvidarse de sus clientes, y no tener en cuenta que lo importante no era el GPS o el diseño del mismo, sino la capacidad de llegar donde querían de forma cómoda. 

¿Nos importan lo suficiente nuestros clientes?

Esta pregunta llega al corazón de lo que consideramos los principios que forman la base del capitalismo. Es algo a tener en cuenta al considerar nuestra Causa. Adam Smith, autor de La Riqueza de las Naciones prioriza los intereses del consumidor sobre los intereses de la empresa, pero parece que muchos de nosotros hemos olvidado esta lección con el tiempo. 

Sin clientes no hay empresa, solo un proyecto personal. La filosofía del capitalismo de Smith persistió hasta mediados del siglo XX, cuando llegó el economista ganador del Premio Nobel Milton Friedman. Friedman cambió el énfasis de los consumidores a los accionistas: escribió en un artículo 1970 que cambió el focus de las empresas a ganar dinero, y que este dinero pertenece a los propietarios o accionistas de la empresa. 

Este cambio de una mentalidad centrada en el consumidor a una mentalidad centrada en los beneficios y accionistas se extendió durante los años 80 y 90. Como resultado, los planes de negocios se han centrado más en aumentos de ganancias a corto plazo que pueden impulsar los precios de las acciones y satisfacer a los accionistas. 

Así es como para los inversores de Wall Street los beneficios y el crecimiento se convirtieron en los factores clave, más importantes incluso que la longevidad, la estabilidad o la calidad del servicio. Debido a que Friedman le enseñó al mundo que ganar dinero para el accionista era el objetivo final, muchos consideraron que las medidas de reducción de costes eran lo correcto. 

Como resultado, aumentar su retorno de la inversión mediante la reducción de costos, el despido de empleados o la reducción de su presupuesto de I+D, se convirtieron en tácticas comunes. 

Sin embargo, hay razones para creer que Smith tenía razón. El capitalismo se ha vuelto cada vez más desequilibrado en las últimas décadas, hasta el punto en que el número de estadounidenses que invierten en el mercado de valores ha alcanzado un mínimo de 20 años. Mientras tanto, los directores ejecutivos se han vuelto más ricos, con un aumento del 950 por ciento en las ganancias desde 1978, mientras que el empleado promedio solo ha visto un aumento del once por ciento. Este tipo de desarrollo no sólo es desafortunado, sino también peligroso. Este es el tipo de desequilibrio del mercado que conduce a colapsos.

Los clientes que disfrutaron de este libro también disfrutaron de

Los clientes que disfrutaron de este libro también compraron

Siguenos y Disfruta de Nuestros Resúmenes Gratis Directamente en tus Redes Favoritas

Nuestras Categorías de Resúmenes

Los comentarios están cerrados.