Resumen del libro Anatomía de una Epidemia por Robert Whitaker ( Anatomy of an Epidemic)

Resumen del libro Anatomía de una Epidemia por Robert Whitaker ( Anatomy of an Epidemic)

Resumen corto: Anatomy of an Epidemic o en español La Anatomía de una Epidemia Medicamentos psiquiátricos y el asombroso aumento de las enfermedades Mentales nos enseña a entender mejor nuestra salud mental y la esencia y origen de los medicamentos que se usan hoy en dia. Por Robert Whitaker

3 de las ideas principales del libro Anatomia de una Epidemia por Robert Whitaker

  • Los medicamentos psicoactivos
  • Los posibles efectos secundarios de algunos medicamentos
  • El pasado y el presente de la psiquiatría

Los medicamentos psicoactivos

En el libro Whitaker nos explica que muchos de los medicamentos que se usan para tratar enfermedades mentales en realidad no han sido tan probados como deberían. Muchos de ellos fueron creados con otros objetivos, en concreto nacen como subproducto de buscar un ‘’medicamento perfecto’’ para tratar o evitar enfermedades infecciosas

Los desarrollaron con ese objetivo, pero al ir probándolos con pacientes se dieron cuenta de que tenían efectos no solo sobre la salud de los pacientes, sino también sobre su estado emocional.

Esto hace que el descubrimiento de estos medicamentos, según el autor, sea bastante atípico. 

Normalmente los nuevos fármacos se desarrollan primero en un laboratorio, se ve que sirven para alguna patología y se van haciendo pruebas sucesivas con animales, después personas, sanas, después personas enfermas y al final pacientes graves para saber si realmente cumplen con lo esperado

Esto hace que muchos de los fármacos que se usan simplemente tengan como ‘’efecto secundario’’ ayudar a paliar alguna de las enfermedades mentales que tratan. Por ejemplo la Clorpromazina fue probada con tan solo 150 pacientes.

Los posibles efectos secundarios de algunos medicamentos

Uno de los problemas que nace con la falta de ensayos clínicos, es que los fármacos puede acabar causando efectos secundarios. Si no se prueban suficiente y se da tiempo, no podremos saber si aparecieran efectos secundarios a la larga, y si no lo probamos con suficiente gente, tampoco podremos saber si hay ciertas personas que puedan tener reacciones adversas

De forma que no probar un fármaco lo suficiente, según Whitaker, puede ser algo muy parecido a jugar a la lotería con nuestra salud. Uno de los ejemplos más conocidos son los medicamentos para la depresión, que suelen ser los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina

Estos fármacos evitan que se ‘’recapte’’ la serotonina por cierto tipos de células, lo cual a su vez permite que aumente la cantidad de serotonina en las uniones entre neuronas. Al tener más serotonina los paciente se sienten más animados, el problema es que un exceso de serotonina puede causar excitación excesiva, que se conoce como manía

Medicamentos para otras enfermedades como la esquizofrenia pueden causar problemas de movilidad y otros síntomas de ciertos medicamentos pueden causar pérdida de memoria, apatía, o ganancia de peso.

Además muchos médicos tratan estos síntomas recetando aún más medicamentos, de forma que se acaba formando una bola de nieve que hace que haya pacientes que estén tomando hasta 6 medicamentos diferentes cada dia para poder vivir

Lo peor es que estos medicamentos pueden en muchos casos causar una reducción del tamaño del cerebro y dependencia. Como muchas de ellas hacen que nos sintamos mejor, pero no acaban de resolver el problema, lo que puede pasar es que nos sintamos atraídos a tomarlos cada vez que nos sintamos mal y que llegue un punto en el que pensemos que no podemos vivir sin estos medicamentos

Y por desgracia, según el autor, muchos de estos medicamentos pueden llevar a que los pacientes extiendan el período durante el cual sufren la condición, como por ejemplo depresión.

Ciertos tipos de depresión pueden deberse a circunstancias como la muerte de un familiar y que podrían pasarse tras unos meses, puede acabar convirtiéndose en una condición de por vida si no se gestiona bien

Con estas ideas el autor no nos dice que nunca se deban tomar medicamentos, ya que pueden ayudar, sino que nos informemos muy bien de qué efectos secundarios pueden tener y que intentemos aumentar la concienciación sobre el tema y el financiamiento de los estudios para comprobar la seguridad de los medicamentos

El pasado y el presente de la psiquiatría

El desarrollo, uso y expansión de estos medicamentos está muy ligado a la profesión de los psiquiatras. Al principio los psiquiatras se dedicaban únicamente al análisis como el Froidiano, el típico de las manchas, y no tocaban temas de química

Pero esto cambió cuando se crearon los primeros medicamentos psicoactivos. Su creación llevó a que empezasen a poner más énfasis en cómo funciona el cerebro y cómo podríamos alterarlo para reducir o eliminar los síntomas de las enfermedades

El problema fue que no esperaban la aparición de síntomas y esto llevó a que los usasen en exceso y acabasen apareciendo los movimientos anti-fármacos. Con el tiempo, otras profesiones como psicólogos y trabajadores sociales se apuntaron al carro de usar estos medicamentos lo cual no ayudó a la causa ya que simplemente añadió más personas usando algo cuyo funcionamiento aún no se entendía

Con el tiempo, los psiquiatras aprendieron de marketing e hicieron un rebranding, cambiando su nombre y enfatizando su rigor científico. Una de las estrategias que usaron fue sacar el llamado DSM-II que tenía una clasificación de las 265 condiciones psiquiátricas conocidas hasta el momento

El principal problema fue que el marketing usado prometía que podrían curar cualquier problema psiquiátrico, según ellos problema en el balance de las reacciones químicas en el cerebro, con medicamentos.

Aunque esto pueda llegar a ser cierto en un futuro, esperemos no muy lejano, la realidad es que ahora es muy improbable. Por lo que simplemente sirvió para aumentar el consumo y prescripción de medicamentos que se deberían haber tratado con mucho más cuidado

A este ‘’banquete’’ se unieron las farmacéuticas que veían en los fármacos para salud mental una forma de vender un producto de uso diario y para largos periodos de tiempo, lo que convirtió a estos fármacos en su gallina de los huevos de oro, y pusieron dinero para incentivar a aún más profesionales a recomendar los fármacos

Lo cual ha causado un gran problema de adicción y dependencia en fármacos para condiciones de salud mental en estados unidos y otros países.

Para evitar que el problema se siga extendiendo debemos dedicar más tiempo energía y recursos, a testear los productos existentes para entender qué hacen realmente y proteger nuestra salud

Cabe recordar siempre que este es simplemente el resumen de un libro, y que antes de tomar cualquier decision relacionada con la salud hay que consultar con un profesional.

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