Resumen del libro Alimenta tu Cerebro El Poder de los Microbios de la Flora para Curar y Proteger Nuestro Cerebro por David Perlmutter y Kristin Loberg (Brain Maker)

Resumen del libro Alimenta tu Cerebro El Poder de los Microbios de la Flora para Curar y Proteger Nuestro Cerebro por David Perlmutter y Kristin Loberg (Brain Maker)

Resumen corto: Brain Maker o en español Alimenta tu Cerebro  explica la conexión entre nuestra alimentación, la microbiota y el efecto de esta sobre enfermedades neuronales como el Alzheimer y como controlar nuestra dieta puede ayudar a mantener la salud de nuestro cerebro.

¿Quien es David Perlmutter?

David Perlmutter es un neurólogo y presidente de la Perlmutter Health Center en Florida. Es autor de libros como Cerebro de Pan, Amigos de tu Mente y Más Allá de tu Cerebro. Es escritor en plataformas como Huffington Post, The Daily Beast. Es autor de artículos publicados en revistas como Journal of Neurosurgery

¿Quien es Kristin Loberg?

Kristin es una autora de diversos best sellers, entre ellos Rule number 1, The End of Illness con David Agus, y Grain Brain con Perlmutter.

3 de las ideas principales del libro son:

  •  El efecto de nuestra microbiota sobre nuestro cerebro
  • La inflamación y las patologías
  • La microbiota y su efecto en el cerebro

 El efecto de nuestra microbiota sobre nuestro cerebro

Tenemos más células bacterianas en el cuerpo que células animales. Estas bacterias no solo no son perjudiciales, sino que además se encargan de ayudarnos a procesar la fibra de los alimentos y los compuestos que producen pueden afectar incluso a nuestro cerebro y su funcionamiento.

Los tipos de bacterias que tenemos pueden afectar a nuestro peso. Hay ciertas bacterias relacionadas con un menor procesamiento de ciertos alimentos, y con ello la posibilidad de perder peso más fácilmente.

Los principales tipos de bacterias en nuestro cuerpo, casi el 90%, son los firmicutes, también conocidas como endobacterias, y los bacteroides. Se sabe que al tener más cantidad de endobacterias que de bacteroides, se incrementa la probabilidad de sufrir inflamación y obesidad. La inflamación se asocia con enfermedades como el cáncer o la artritis, y la obesidad se relaciona con la diabetes tipo II.

Los firmicutes se caracterizan por su capacidad a la hora de extraer energía de la comida, son mas efectivas. Mientras que los bacteroides participan sobre todo con el procesamiento de la fibra, pero sin afectar tanto a la obtención de energía. Se ha visto que en personas de zonas que no sufren obesidad, el ratio de bacteroides respecto a endobacterias era superior.

Estas bacterias están además relacionadas con la actividad de nuestro hígado. Muchos tipos de alimentos cuentan con toxinas, principalmente algunas plantas como la soja y las lentejas. Es el hígado quien se encarga de eliminar estas toxinas, pero no lo puede hacer solo, y quien ayuda al proceso es la flora bacteriana también conocida a veces como segundo higado

Tener una flora bacteriana sana ayuda a mantener nuestro hígado funcional durante más años.

La inflamación y las patologías

La inflamación es lo que nos permite elegir a qué zona tenemos que mandar más sangre para reparar alguna posible anomalía. Como las reacciones químicas se dan de forma aleatoria siempre que haya los compuestos necesarios, y las células del sistema inmune usan un reconocimiento químico para encontrar posibles problemas, tener más sangre acumulada en un lugar aumenta la probabilidad de que encontremos los patógenos.

El problema es cuando las células del sistema inmune detectan algo que no es un patógeno y lo atacan. Las proteínas para el reconocimiento tienen secuencias que se producen al azar por un proceso llamado recombinación. De forma que nuestro sistema inmune crea una gran cantidad de células y las deja circulando por el cuerpo para ver si encuentran algo contra lo que luchar.

El problema es cuando ese reconocimiento es fallido, y detecta una parte de nuestro cuerpo. Esto causa una respuesta inmune seguida de inflamación en la zona, que como es imposible eliminar debido a que es necesaria para nosotros, puede durar días meses o más. Y cuando pasa esto, cuando la inflamación se mantiene durante demasiado tiempo, podemos desarrollar patologías como la artritis o algunos tipos de cáncer.

La inflamación no es solo la parte roja que vemos, sino que hay mucho más escondido por la piel, y gran parte de la inflamación real nunca la vemos a simple vista, pero está allí. Por eso es importante tener dietas que nos permitan reducir la inflamación. Comer bien, y dormir suficientes horas pueden ayudar a reducir la inflamación

Un alimento que se ha relacionado con una mayor inflamación es el azúcar. Tener niveles de azúcar en sangre altos causa inflamación y es una de las causas principales de algunos de los problemas y dolor articular que tienen las personas obesas y con diabetes. La causa está en un proceso llamado glicosilación, que se basa en la unión de la glucosa y otros carbohidratos a proteínas  grasas.

La glicosilación es uno de los métodos de señalización de nuestras células, una de las formas de enviar información, por lo que tener glicosilaciones en zonas aleatorias puede confundir a nuestro sistema y causar errores. Entre ellos un aumento de la respuesta inflamatoria.

La microbiota y su efecto en el cerebro

Todo en nuestro organismo está conectado. Y este también es el caso para nuestro cerebro y estómago. Una dieta poco equilibrada puede afectar negativamente a nuestro sistema inmune y causar problemas a nivel de nuestro cerebro.

Aunque las bacterias de nuestra microbiota son principalmente beneficiosas esto no significa que podamos permitir que entren en otros lugares. Por eso, siempre tenemos células del sistema inmune manteniendo a las bacterias a raya. Pero si estas barreras, tanto de células inmunes, como de otras que actúan como barrera física, se ve dañada, las bacterias pueden entrar

Esto puede suceder cuando tenemos la barrera del intestino inflamada, lo cual permite que las bacterias pasen y activa nuestra respuesta inmune que con el tiempo puede acabar causando problemas.

Se ha visto que tener el síndrome del intestino permeable, debido a problemas en esta barrera puede causar problemas en el cerebro, conocidos como síndrome del cerebro permeable. Esto causa que el cerebro, un órgano protegido por la llamada barrera hematoencefálica, deja de estar protegido.

Sin importar el tipo de bacterias que lleguen al cerebro este puede inflamarse y sufrir todos los tipos de problema mencionados antes. Pero no solo eso, sino que también puede aumentar la probabilidad de desarrollar enfermedades como la depresión, el autismo, e incluso el Alzheimer y otros tipos de demencia,  a los que recientemente se está refiriendo como diabetes tipo III.

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